El Municipio de Pliego se caracteriza por poseer un patrimonio histórico-artístico de valor patrimonial, entre los que se encuentran monumentos declarados de interés cultural, como el Castillo de las Paleras y el Castillo de Pliego, ambos construidos en el siglo XII, siendo también de visita obligada el Caserío Mudéjar, incrustado en el casco antiguo, y que reproduce un diseño urbano de las alquerías rurales islámicas. Además, en el casco antiguo podemos disfrutar de monumentos como la Iglesia de Santiago Apóstol construida en 1667 y declarada Monumento Histórico Artístico Nacional, así como la Casa de la Tercia , la Casa del Poeta Federico Balart, la Ermita de la Virgen de los Remedios, el Reloj de Sol, la Torre del Reloj , etc.
MONUMENTOS
Los monumentos que forman parte del patrimonio local son los siguientes:
Castillo de La Mota
Castillo de Pliego
Caserío Mudéjar
Casa de la Tercia
Casa de Federico Balart
Casa Grande
Iglesia de Santiago Apóstol
Ermita de la Virgen de los Remedios
Torre del Reloj
Reloj del Sol
Fuente de Los Caños
MUSEOS
Museo de la Almazara santiaguista
CASTILLO DE LA MOTA

El Castillo de las Paleras o de la Mota aparece ligado al caserío fortificado de La Mota, ubicado en una pequeña amesetada en la ribera derecha del Barranco de La Mota. Los restos de la fortificación proceden de las defensas de un núcleo poblacional de origen islámico, quizá del siglo XII, cuando las vegas de regadío en particular, y el reino de Murcia en general, dispusieron de una gran presión poblacional que requería, dada la hostilidad amenazante de los reinos cristianos y norteafricanos, de protección defensiva. El poblado de La Mota Declarado Bien de Interés Cultural en 1985, fue el primer asentamiento medieval islámico de importancia en el actual término de Pliego. Los musulmanes urbanizaron una pequeña elevación amesetada de laderas poco abruptas que se localiza en la ribera del barranco de la Mota. Aunque aún no se ha llegado a determinar la época de su fundación, el poblado adquirió durante la segunda mitad del siglo XII el aspecto defensivo y las dimensiones que pueden reconocerse en el presente, a pesar de su estado ruinoso
Declarado Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español
CASTILLO DE PLIEGO

El Castillo de Pliego se construyó en un espigón rocoso que domina visualmente la cuenca del río Pliego por encima del poblado de La Mota, y del incipiente núcleo de la villa de Pliego. La fortaleza, construida a finales del siglo XII, garantizaba por su emplazamiento la observación o vigía, por ser paso natural del valle de Mula con Lorca-Totana, y sirvió como refugio de los pobladores de la zona. En el Trazado de la fortificación se aprovecharon con habilidad las condiciones naturales para la defensa ya que se asienta en un relieve de acusadas pendientes y abruptos tajos.
Está estructurado desde su construcción en dos partes diferenciadas: la fortaleza propiamente dicha en lo más alto y un recinto amurallado junto a esta, semicerrado y sin viviendas, que servía para refugio de la población en caso de peligro. El conjunto defensivo fue levantado en una sola fase, como se aprecia en la homogeneidad de su estructura. D otada de seis torres en los flancos y una mayor adosada a la muralla, fue descrita, según Francisco de León en 1468, del siguiente modo: "de catorze tapias en alto y es maçizal fasta las seys, e tiene sobrados tres de aposentamiento y ençima el techo de madera y terrado" ,.
La fortaleza tiene forma triangular. Los muros se apoyan en siete torres de mediana y pequeña envergadura y una torre de grandes proporciones que guarda la entrada principal. Dentro de sus muros tenía un conjunto de edificios para servicio del alcaide y demás personal del castillo, una casa de servicio, una mazmorra y otra casa por donde pasaba una corriente de agua.
La Torre principal constituye la obra más importante. Se estructura en tres partes: la mitad inferior es maciza; el cuerpo central tiene dos plantas separadas por un piso de travesaños de madera; y la parte superior está cubierta con un terrado coronado de almenas. La segunda planta servía de aposento y en sus muros se abrieron vanos para iluminarla. El acceso a la torre se hacía directamente al cuerpo central desde el exterior, por una escalera que se podía retirar fácilmente desde el interior.
Conforme a lo estipulado en el Tratado de Alcaraz (1243) pasó a manos castellanas, controlando la población mudéjar de La Mota en el valle del río Pliego, que tras la conquista cristiana pasa a ocupar la parte más elevada. A principios del siglo XIV pasó a ser un enclave militar de la Orden de Santiago, bajo el control de un alcaide. A principios del siglo XVI la fortaleza fue abandonada y cayó en desuso.
Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. Actualmente se conserva la zona amurallada, un aljibe y la torre del Homenaje. Recientemente se ha restaurado con acceso pavimentado
CASERÍO MUDÉJAR

Desde su origen, el caserío de Pliego reproducía un diseño urbano característico de las alquerías rurales islámicas; un pequeño grupo de edificios recogidos, al borde del barranco de La Mota, sobre un terreno en cuesta y rodeados por una zona de huerta en terrazas. Como no disponía de murallas, el núcleo urbano se protegió mediante un sistema defensivo denominado casamuro, que perseguía cerrar sobre sí el contorno externo del poblado sin dejar huecos entre las viviendas. Sólo era posible acceder al interior de la población a través de un único ingreso localizado a la altura de la actual iglesia de Santiago. De aquí mismo partía el antiguo camino a Mula, hoy calle La Balsa.
CASA DE LA TERCIA

La Casa de la Tercia se localiza en la calle Mayor . Esta arquitectura está relacionada con las construcciones del grano, llamada Casa de la Tercia, sirviendo como depósitos control y guarda del cereal, también se encargaba de cobrar impuestos a los pobladores, aseguraba la renta de los recaudadores y la reserva en épocas de escasez. Esta función, de recoge todos los diezmos (la contribución de los habitantes) y convertirlos en tercios ( 1/3 para la Orden, 1/3 para el Rey y 1/3 para la Iglesia), hizó que la construcción fuera conocida como la casa de la Tercia.
Las Casas de la Tercia son una institución que aparece tras la Reconquista en los territorios de jurisdicción señorial y de las Órdenes religiosas. Cuando los señores eclesiásticos y nobles fueron perdiendo capacidad de gobierno, relevados por los concejos, esta institución pasó a llamarse Pósito Municipal. Además de éste, había otros pósitos, que guardaban grano para ser distribuido entre los pobres, los llamados Pósitos Píos. Su función principal era la de cobrar los impuestos, que en la época no son en moneda sino en especie. Así, la Iglesia y los señores que tienen jurisdicción sobre el territorio, cobraban una parte de la cosecha recogida, (de ahí lo de "Tercia") de la cosecha de trigo y otros cereales. También tuvieron estos edificios otra función: estando ubicados en lugares centrales de las villas fueron símbolos del poder de sus propietarios
Era el edificio de la Encomienda de Santiago y se construyó en 1802, siendo comendador de la Orden Don Francisco de Borbón. Dirigió las obras el arquitecto Jerónimo Martínez Brucero de Lara. El inmueble, de estilo barroco murciano, se divide en dos plantas, con un ático de seis ósculos mixtiformes, teas a cada lado del escudo de la Orden de Santiago que hay sobre el dintel de la puerta de acceso. Esta nueva edificación sustituyó a las viejas casas de la Tercia situadas en el interior de la villa medieval, muy próximas a ésta.
CASA DE FEDERICO BALART

Esta casa, es una sencilla edificación familiar, que solo conserva del siglo XVIII, la placa y ornamentación de su portada. Esta curiosa decoración del dintel, que hay sobre la puerta principal, es una custodia con dos cabezas en su base, en la que figura una inscripción con la fecha de su construcción 1.757, y nos indica que la obra fu patrocinada por la Hermandad del Santísimo Sacramento. En ella se refleja la tradicional arquitectura murciana de casas solariegas y señoriales, que existen en pueblos y campos de la Región. Consta de dos pisos, con varias ventanas, en su piso bajo, y balconcillos de rejería sin vuelo en su piso alto, y una interesante bodega en su sótano, que nos habla de la arraiga tradición de la elaboración de vino en estas tierras.
Anteriormente, a este carácter de residencia familiar, fue sede de la Cofradía del Santísimo Sacramento y Benditas Ánimas, y posteriormente propiedad de la familia Balart, dónde el insigne poeta, Federico Balart, nació un 23 de octubre de 1831.
La última rehabilitación, que enmarcó con ladrillo visto y con llaga de cemento la inscripción de la puerta principal, proporcionó también un zócalo de mármol y revocó a toda la fachada de color amarillo. Las ventanas y puertas se decoraron con medios marcos de piedra blanca como contraste de color.
CASA GRANDE

El edificio, construido en el siglo XVIII, se compone de planta baja y piso noble, sobre el cual está la cámara (ático), que servía como almacén. Se remata con una torre cuadrada en la que se abren ventanas a los cuatro vientos, para dar luz a la escalera. El sótano alberga una bodega con grandes tinajas donde se guardaba el vino y el aceite. El jardín público que hoy se ubica frente a la casa formaba parte de la finca. Las dimensiones y las funciones de los espacios de la casa nos remiten a familias con recursos, propietarios de tierras que podían comerciar con los excedentes de sus producciones. En 2.003, se inicia el proceso de restauración del edificio, convirtiéndose en la sede de la Corporación Municipal.
IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL

La iglesia parroquial esta encomienda a Santiago Apóstol. Esto se debe a que a principios del siglo XIV la villa fue adquirida por la Orden de Santiago, quedando los mudéjares, población exclusiva de Pliego desde sus orígenes, sujetos a las directrices de la Encomienda de Aledo.
Con anterioridad, a la actual construcción religiosa, en el siglo XVI se edificó en el mismo lugar, en el que se encuentra la actual iglesia parroquial, una primitiva iglesia dedicada a Santiago. Si bien, debido a la pobreza de los materiales de la obra, la iglesia se deterioró precozmente. En 1667, como consecuencia del lamentable estado del templo, se proyectó la construcción de un nuevo edificio de mayores proporciones. Se iniciaron los trabajos pero, a causa de problemas económicos, se paralizaron las obras. La iglesia fue deteriorándose. Según documentos de la época, en 1720 dos caballeros de la Orden de Santiago se presentaron en la villa, comprobando que las obras estaban paralizadas por falta de recursos. Finalmente las obras se reanudaron, y el 23 de marzo de 1778, fue bendecida la nueva parroquia, quedando la vieja parroquia integrada en la planta de la nueva Iglesia de Santiago.
La planta y el estilo de la iglesia son las propias de las grandes iglesias santiaguistas. Presenta planta de cruz latina, con cúpula sobre tambor en el crucero, la nave central de cinco tramos, seis capillas laterales y ábside, que incluye el altar mayor. La puerta principal está coronada por un medallón con el escudo de la Orden de Santiago.
La ornamentación de las portadas que dan acceso a las sacristías se decoraron según el gusto rococó. Las portadas están labradas en piedra, igual que las columnas, pilastras y torres. En cambio, los paramentos exteriores del edificio son de ladrillo. Se han conservado del templo anterior una escultura en madera del santo tutelar, que preside el camarín del altar mayor; y una imagen de la Virgen con el Niño. En el crucero hay un retablo, que debió ser realizado hacia 1770, dedicado a Nuestra Señora de los Dolores.
Iglesia parroquial de Santiago Apóstol, obra que data del siglo XVII: está declarada monumento histórico- artístico nacional, y declarada bien de Itnez cultural en 1983.
ERMITA DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS

La ermita está bajo la advocación mariana de la Virgen de Los Remedios. L a estructura original del la ermita ha sido remodelada a través de los años. No hay datos sobre la original, pero es de suponer que su fundación fuera en el siglo XVI. La actual es de estilo barroco, siendo edificada en el siglo XVIII.
Es un edificio de planta basilical con tres naves. La central, más alta que las laterales, permite la iluminación interior. Adosada al edificio en el lateral derecho se puede ver la casa que fue residencia del ermitaño. Actualmente este recinto tiene función de sacristía y salón social. Tanto el interior como el exterior han conservado los volúmenes y líneas primitivas de la construcción original.
La fachada triangular, de formas onduladas, está rematada por una espadaña que aloja la campana. En los laterales varios contrafuertes absorben los empujes de la nave central, que está cubierta a dos aguas.
TORRE DEL RELOJ

La Torre del reloj es un edificio exento del siglo XIX, que tiene un reloj en su última planta, dando las horas del día que son anunciadas con la única campana, que corona la torre. C onsta de tres esferas que dan vista a todo el pueblo.
Se levanta en la confluencia de las calles Federico Servet y calle del Reloj. Es una torre que se levanta majestuosa, con diseño discreto. Tiene forma triangular es la base de la edificación que la recoge, y cuadrada es la base que levanta las tres plantas. En medio de la estructura desigual, queda a la vista tres plantas cuadradas con desiguales en tamaño y en adorno exterior; con simplicidad ante la falta de elementos de adornos llamativos. Pero al contemplar sus líneas rectas, nunca iguales en sus plantas, donde alargan silueta de la Torre o la acortan, es donde se aprecia la labor magnifica del maestro que la construyo. Esa desigualdad de tamaños de sus plantas, le da un cierto movimiento, que se ve favorecido con las molduras sencillas, en volado, que las separa.
Es, pues, una Torre se erige, como muchas otras en la Región de Murcia (Mula, Bullas, Calasparra, Moratalla, Yecla, Caravaca de la Cruz, etc., con el objetivo de establecer públicamente la medida del tiempo.
RELOJ DEL SOL

El reloj del sol de Pliego era de los más antiguos de la Región de Murcia. Tallado y pintado en piedra y sobre una columna redonda, se usó durante mucho tiempo para regular las tandas (turnos) de riego de los campesinos que tenían derecho al agua de la balsa. El estilo nace de un sol con cara humana. Según la inscripción data de "MDCCLI" (1751). Un reloj muy preciso pues marcaba las horas, las medias, los cuartos y hasta tenía otra señal de 7 minutos y 30 segundos. Está situado en la balsa de regadío de la "huerta baja", que administraba las aguas que manaban de la antigua fuente de Los Caños. Esta agua, que era potable, abastecía a toda la población, hasta hace unos años. Desaparecido.
FUENTE DE LOS CAÑOS

Esta fuente formaba parte del antiguo sistema hidráulico de la villa. Un buen ejemplo de uso sostenible del agua, que era utilizada para todo, pero sin perder en ningún momento sus cualidades. A través de la conducción satisfacía simultáneamente las necesidades de las personas y animales, tenía un uso industrial moviendo dos molinos harineros y regaba la tierra, continuando la sobrante su ciclo natural.
No hay noticias exactas sobre la fecha de su construcción. Pero una primitiva fuente de estas características es citada por Pascual Madoz hacia mitad del XIX. De ella dice que: "fluye una regular cantidad de agua muy exquisita, viene encañada a caer por seis caños de bronce en un pilar o recipiente". La fuente debió ser reformada a partir de esta fecha ya que en la actualidad tiene diez caños.
El agua era captada en una mina abierta en la margen izquierda del Barranco de La Mota y encauzada llegaba a la fuente de Los Caños. Desde ella las aguas descendían por un caño a lo largo de la calle Mayor, pasando por el desaparecido acueducto de Los Arcos, el Molino Viejo (en la Torre del Reloj), el Pilar o lavadero (situado en la Placeta) y el Molino de Abajo, hasta desembocar en la balsa fuera de la población
MUSEO

El aceite
El Museo de la almazara Santiaguista se sitúa en el centro de Pliego, este edificio conserva intacto el ambiente de una almazara tradicional, y en su interior se da a conocer con claridad como se elaboraba el aceite, transportando su visita a tiempos remotos, cuando los fenicios y musulmanes se ocupaban de su prelación.
La palabra almazara, que proviene del árabe, significa "lugar donde se exprime". La Almazara Santiaguista es una almazara tradicional que hasta hace poco más de veinte años se utilizaba para elaborar aceite en Pliego. Hoy en día se ha convertido en un museo, que conserva tanto la maquinaria original, como estructuras de la arquitectura. En la visita se puede ver el proceso que tradicionalmente se empleaba en la obtención de aceite. La Almazara de Frasquito, como se la conocía, se encuentra a poca distancia de otra: la almazara de Julio.
El arte milenario de extraer el aceite de la fruta del olivo ha sufrido apenas evolución desde que comenzaran a hacerlo los fenicios. No obstante, la Almazara Santiaguista cuenta con una serie de avances mecánicos, que facilitan las tareas, propios de la etapa industrial en la que se construyó.
Antiguamente, los molinos de aceite o almazaras, se situaban dentro del casco urbano. Las aceitunas eran acarreadas por mulas desde los campos tras su recolección. En el patio de la almazara se recibía la aceituna; separando por tolvas y calidades, aceituna del suelo o de vuelo. Después se limpiaba y lavaba la aceituna. Tradicionalmente se hacía aventando, pero más tarde las turbinas y los ventiladores eliminan las hojas y ramas que acompañan a la aceituna. Posteriormente, con el lavado se eliminan las piedras y barros adheridos al fruto. En Pliego, el curso de agua que bajaba desde la fuente de los caños permitía realizar las tareas de lavado.
El siguiente paso era el de la molienda. Una vez pesada, los molineros llenaban los canastos de mimbre a paladas. Desde lo alto de la escalerilla vertían la aceituna a la tolva. Esta máquina se encargaba de triturar la aceituna, con objeto de facilitar la salida y separación del aceite que contiene. Hasta hace muy poco, la energía de las bestias de carga era la empleada para mover las muelas. En Pliego se usó antaño, el mismo curso del agua de la fuente que movía las aspas del molino. El continuo girar de estas piedras trituraba el fruto y de allí se trasladaba a la prensa.
En las almazaras actuales, las molturadoras automáticas han sustituido casi completamente a las muelas de piedra.
La masa obtenida de la molienda pasaba a la prensa. En la prensa se iban colocando capachos, alfombras circulares de esparto con un agujero en el centro. Sobre cada uno se distribuía la aceituna molida y se cubría por otro capacho. De forma que quedasen apilados formando una columna. El siguiente paso era escaldar con agua hirviendo y prensar los capachos.
En los molinos arcaicos existía una prensa de torrecilla. Este ingenio consistía en una estructura de recios muros: una torre movible de piedra, atravesada por un grueso tornillo que se movía por medio de grandes palancas, ejerciendo presión directa sobre los capachos de aceituna apilados, sobre una base plana de piedra llamada taza. En el Museo podremos ver como una prensa hidráulica, movida por un motor, ha sustituido a la antigua presa torrecilla.
Una vez prensada la aceituna, se recoge por un lado el orujo bastante seco y por otro una mezcla de aceite y agua. La parte líquida es albergada en pozuelos de decantación donde se separan el aceite del agua dejándolo reposar. El aceite limpio flotará encima del agua y de las partículas sólidas, por su menor densidad.Este método usado en las almazaras tradicionales, como la Santiaguista, se abandonó progresivamente por requerir mucha limpieza y mano de obra.
Tras la obtención del aceite había que almacenarlo para su posterior distribución y venta. Para la conservación en condiciones óptimas las bodegas actuales reúnen unos requisitos de temperatura, aislamiento, poca luminosidad, con tuberías y griferías de acero inoxidable.
Las bodegas que se pueden ver en el Museo Almazara Santiaguista son como las de antaño. Las bodegas tradicionales consistían en una serie de pozos donde se soterraban las tinajas de barro, formando una hilera.
Arquitectura
La arquitectura de una Almazara es sencilla. Un par de salas amplias bastan para contener la maquinaria y las tinajas de conservación. Una almazara modesta, como era la de Frasquito, cabía en escasos 70 metros cuadrados. Estas son por tanto las dimensiones del Museo.
Se encuentra estructurado en tres alturas. Las salas de máquinas se diferencian de la bodega, que queda en un nivel inferior.
El proyecto de restauración ha respetado en gran medida los elementos estructurales del edificio original. Las colañas del techo, así como el suelo de la bodega y las tinajas, se han preservado para mantener el ambiente del edificio antiguo. No obstante la bodega se ha cubierto con una pasarela de cristal para que las visitas no pongan en peligro su conservación.
Museo
El edificio fue levantado en torno a 1536, propiedad de la Orden de Santiago, y en la actualidad se ha trasformado en un proyecto museográfico de tipo etnográfico con tres semiplantas donde se difunde la cultura del aceite, centenaria en el municipio, y su vinculación con la Orden de Santiago. El 27 de febrero de 2007 después de una ardua rehabilitación fue abierta al público como museo, el cual ofrece un recorrido por las formas de vida tradicionales del medio rural, en especial, por la actividad olivarera. A partir de los trabajos de cultivo del olivo nos acercamos a otros oficios y tradiciones rurales, igual de representativas en los campos de Pliego, como el almendro, el albaricoque o la uva. En los distintos espacios se pueden visitar máquinas, útiles, herramientas, paneles explicativos, muestras de productos y representaciones retrospectivas que nos adentran en el mundo del olivo y el aceite.
En otra de las plantas del edificio se explican los edificios históricos que rodean a la almazara, en el casco antiguo de Pliego, como son la iglesia de Santiago, el reloj de Sol de la balsa, la Fuente de los Caños o la ermita de Nuestra Señora de los Remedios. La economía del agua de la localidad, la tradición oral relacionada con el oficio de la almazara o la vinculación de la Orden de Santiago con la Agricultura de Pliego, entre otros aspectos, también se dan a conocer en este nuevo espacio museográfico.
Salas del Museo
Primera Sala , al entrara se aprecia un espacio que contiene dos de las máquina originales empleadas en la antigua almazara. Se trata de dos ingenios usados para la molienda, fase en la se trituraba la oliva entera para su posterior prensado. Estas maquinas se encuentran en perfecto estado.
Sala Segunda , este espacio se divide mediante un arco en dos zonas, ganando en altura. El motivo era que la maquinaria de la prensa hidráulica allí contenida requiere mucho espacio vertical. en la misma sala se ubica el motor, el mecanismo de trasmisión, y la presa en sí. Es, una prensa hidráulica de gran valor, con sus capachos de mimbre tradicional. También, en esta sala se encuentra la bodega para la conservación del aceite. Se accede por una pasarela de cristal, que deja ver los pozos originales de las antiguas almazaras. En esta bodega se conserva el aceite en condiciones óptimas para preservar su pureza, aroma y ph. La decisión tomada, en el momento de la restauración del edificio, de conservar tanto el suelo como las urnas aportan un valor documental y museístico a la exposición.
Tercera Sala , se accede a través de una escalera situada en el piso superior. Aquí, se muestran diversos útiles tradicionales relacionados con la recolección de la aceituna y elaboración del aceite.
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